Calderas eléctricas

caldera

La evolución tecnológica de los sistemas de calderas permite hoy elegir entre calderas eléctricas y calderas de gas. Muchos usuarios han decidido en los últimos años agrupar todo su gasto energético en el suministro eléctrico, de tal manera que las calderas eléctricas son actualmente una solución para este tipo de consumidores.


Funcionamiento de las calderas eléctricas

Las calderas eléctricas presentan características similares a las utilizadas en un suministro de gas, donde se emplea agua para calentar el circuito y así proporcionar calor a través de los radiadores o suelo radiante. Sin embargo, el mecanismo de funcionamiento es algo diferente:

Caldera eléctrica

Como ya hemos dicho, las calderas eléctricas pueden ser muy similares a las de gas por su funcionamiento pero en todas ellas predomina un factor: los elementos utilizados son totalmente diferentes. Por eso, este tipo de calderas utilizan los siguientes componentes:

  1. El programador. Éste permite regular la activación o desactivación del calefactor (esto facilita ahorrar consumo de energía).
  2. Termostato. Este elemento consta de dos partes: por un lado el sensibilizador se encarga de controlar la temperatura con capacidad suficiente para evitar desniveles en la misma; y por otro lado, el sistema que incluye una sonda, indica la temperatura a través de la sonda y consigue una regulación óptima. Esto se consigue aprovechando la energía y consiguiendo un gasto mínimo.
  3. Programador de horario. Permite al usuario seleccionar el momento en el que quiere que se encienda o que se apague de forma automática. (Es una especie de temporizador).
  4. Bomba aceleradora. Ésta ingresa agua fría en el depósito y se encargar de calentarla hasta alcanzar la temperatura fijada en el termostato.

Termo eléctrico

Los termos eléctricos están compuestos por dos partes que son principales, una la zona donde se almacena el agua y la otra que dispone del elemento eléctrico que genera calor. Sin embargo, hay que tener en cuenta otros aspectos:

  1. El depósito del termo eléctrico siempre se encuentra lleno de agua sometido a una presión determinada.
  2. Regulación de la temperatura a través de un termostato: el agua entra en el depósito a temperatura fría y cuando ésta se calienta, el termostato se apaga (en este momento no consume corriente eléctrica).
  3. Cuando los usuarios abren el grifo del agua caliente vuelve a entra de nuevo agua fría en el depósito (el termostato vuelve a ponerse en funcionamiento para calentar el agua entrante).
  4. El agua que ya haya sido calentada dentro del depósito permanece caliente hasta ser consumida. Dentro de la caldera el agua forma capas que se encuentran a distinta temperatura cada una sin mezclarse (el agua más caliente se sitúa en la parte superior de la caldera, mientras que la fría al tener mayor densidad ocupa el lugar inferior).

Ventajas frente a las calderas de gas

Muchos consumidores se preguntan si es mejor las calderas eléctricas o las de gas natural aunque también depende del tipo de energía que se quiera tener en la vivienda. Por esta razón, facilitamos varias ventajas de este tipo de calderas frente a las de de gas natural convencionales:

  • Ofrecen gran rendimiento energético (entre un 90% y un 100%), reportando un ahorro económico al usuario y respetando el medio ambiente. Caso práctico: una vivienda de las mismas características con caldera de gas natural gastaría 8542kWh anuales, mientras que una caldera eléctrica supondría un gasto energético de 8262kWh al año.
  • Con las calderas eléctricas te evitas cualquier inconveniente con pérdidas de gas, fugas en el piloto y lo más temible, la intoxicación por monóxido de carbono por falta de una ventilación adecuada o un mal funcionamiento de la caldera por falta de mantenimiento
  • Ningún riesgo de intoxicación a consecuencia de pérdidas de gas, fugas o mala ventilación del sistema. Las calderas eléctricas a funcionar con electricidad aportan seguridad con respecto a las de gas.
  • El mercado ofrece una gran variedad de potencias (de 3000W a 18000W).
  • Pueden instalarse en cualquier lugar que disponga de suministro eléctrico.
  • La temperatura se regula a través de un termostato, esto permite mantener el calor sin perder ni gastar más energía que la demandada.

Aumentar potencia eléctrica

Las calderas eléctricas son aparatos que requieren de una potencia eléctrica superior a la mayoría de electrodomésticos que se encuentran en una casa.

En las viviendas en las que se sustituya una caldera de gas por una eléctrica, deberá tenerse en cuenta el aumento del término de potencia, ya que este tipo de aparatos se encuentran conectados a la red eléctrica de manera permanente y requieren una potencia de más elevada para su correcto funcionamiento.

Para aumentar la potencia, el cliente tendrá que ponerse en contacto con la comercializadora con la que factura y abonar el importe de los siguientes derechos:

  • Derechos de extensión: 17,37€/kW + IVA
  • Derechos de acceso: 19.70€/kW + IVA
  • Derechos de enganche: 9.04 € + IVA

En este caso también será necesario aportar un Boletín Eléctrico que no tenga más de 20 años tras su expedición y que la potencia eléctrica certificada sea igual o superior a la que se necesite contratar. En caso contrario, el usuario deberá solicitar la realización de un nuevo certificado de instalación eléctrica.

Autor

Jaime Arbona Jaime Arbona Palancar es experto en el mercado de la electricidad y de los comparadores online.

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