¿Cuál es la mejor calefacción?

A la hora de elegir energía para la calefacción hay muchas opciones, pero el cliente debe elegir la adecuada para no pagar en exceso.


Tipos de calefacción

La calefacción es lo que más encarece las facturas en los meses de inviernos, por eso los consumidores deben conocer las ventajas, desventajas y características de cada tipo de energía.

Los clientes tienen que tener en cuenta otros factores como la localización de la vivienda, el aislamiento de esta o el consumo que se realiza. Además debe prestar especial atención al precio, ya que hay energías excesivamente caras para la calefacción. Las más utilizadas para la calefacción son:

  1. Gas natural.
  2. Propano.
  3. Electricidad.
  4. Gasoil.

Calefacción con gas natural

El gas natural es una energía con un alto rendimiento energético que está adquiriendo cada vez más importancia dentro del mercado. Su principal aliciente es el precio, dado que es la energía más económica del mercado, y además, presenta otras ventajas:

  • Uso instantáneo y sin interrupción.
  • No requiere de espacio de almacenamiento.
  • Seguridad: se realizan revisiones periódicas para asegurar el correcto funcionamiento de la caldera.
  • Es una energía limpia y de fácil instalación.

Su principal desventaja es que no se encuentra disponible en todo el territorio, aunque su red de distribución está creciendo y ya es accesible en muchas zonas de la península. Existen ayudas para aquellos consumidores que deseen cambiar su instalación actual por una de gas natural.

Calefacción con gas propano

El propano es un gas licuado del petróleo caracterizado por su eficiencia energética, se utiliza para la cocina, el agua caliente sanitaria y la calefacción. Su gran ventaja es que se encuentra disponible en todo el territorio, gracias a sus vías de distribución.

  1. Envasado: en bombonas de 11kg o 35kg de propano.
  2. Canalizado: conectando un depósito central con las viviendas.
  3. A granel: mediante la instalación de un depósito en la propiedad del cliente.

Para la calefacción se utiliza el propano canalizado, a granel o bombonas de 35kg ya que las de 11kg son muy pequeñas. Además de en usos domésticos, el propano es una solución energética muy utilizada en negocios como hoteles, granjas o restaurantes. Entre sus ventajas no solo destaca la eficiencia energética, sino que se trata de una energía:

  • Con un alto poder calorífico.
  • Resistente a temperaturas extremas: resiste temperaturas de hasta -44ºC lo que hace que sea una energía idónea para zonas muy frías.
  • Con margen de negociación en el precio: el cliente tiene la opción de negociar el precio y las condiciones de contratación en el caso del propano a granel.
  • Limpia: es una de las energías que menos contamina del mercado.

Calefacción con electricidad

La electricidad es otra fuente de energía utilizada para la calefacción. En estos casos, los clientes tienen varios tipos de calefacción para elegir e instalar en función de sus necesidades y del consumo que realice. Los usuarios podrán instalar:

  1. Radiadores de aceite: a través del calentamiento de un aceite térmico. Es uno de los sistemas más antiguos.
  2. Bombas de calor: mantiene caliente los espacios donde está instalada la bomba de calor. No permite repartir el calor de manera homogénea por la vivienda.
  3. Acumuladores de calor: almacenan el calor producido liberándolo posteriormente.
  4. Suelos radiantes: a través de la instalación de una red de tuberías que transportan el agua caliente bajo el suelo de la vivienda. Es uno de los sistemas más modernos y desprende calor de manera uniforme por toda la superficie.

Se trata de una solución energética bastante cara en comparación con otras energías, tan solo sería rentable para aquellos clientes que cuenten con una tarifa con discriminación horaria. Aún así destaca por ser una energía:

  • Energía limpia.
  • Cómoda: el suministro es ininterrumpido y el cliente no tiene que cambiar bombonas o rellenar un depósito.
  • No requiere de instalación: únicamente tener radiadores por el domicilio, nada de calderas o depósitos.

Calefacción con gasoil

El gasoil se divide en tres tipos según su finalidad. Gasóleo de tipo A para vehículos, de tipo B para usos agrícolas y de tipo C para la calefacción.

El gasóleo C se diferencia de los otros visiblemente por su color azul y en su composición porque incorpora aceites específicos para las calderas. Además se tratarse de un gasóleo con más impurezas que los otros.

Requiere de la instalación de un depósito que se rellena de manera periódica según las necesidades de los consumidores. Aunque hasta el momento ha sido una energía muy utilizada cada vez está más en desuso ya que cuenta con más inconvenientes que ventajas.

  • Precio muy alto: el precio del gasoil ha experimentado un aumento constante en los últimos años.
  • Muy contaminante: se trata de la energía que más contamina del mercado.
  • Poca eficiencia

Actualmente se ofrecen ayudas a todos aquellos consumidores que deseen cambiar la instalación de gasoil por la de otra energía menos contaminante.

¿Cuál es la mejor calefacción?

Actualmente la mejor energía para la calefacción es el gas natural, tanto por su eficiencia energética como por su precio. Se trata de una energía cómoda que no requiere de depósitos o bombonas, de suministro ininterrumpido, limpia y que además tiene el precio más competitivo del mercado.

Los consumidores que deseen cambiar su instalación por una de gas natural tendrán que ponerse en contacto con una empresa instaladora, que facilitará un presupuesto y llevará a cabo la instalación necesaria. Una vez lista la instalación, el cliente solo tendrá que dar de alta el gas y comparar las tarifas de gas natural para contratar la que más se adapte a sus necesidades.

Ahorrar en calefacción

La mejor manera de ahorrar es elegir la energía adecuada para cada consumidor y buscar la mejor tarifa a la hora de contratarla, pero aún así hay una serie de trucos que los clientes pueden adaptar modificando ligeramente sus hábitos de consumo y les permitirán ahorrar en la factura.

  • Extraer el aire de los radiadores: se recomienda purgar los radiadores al menos una vez año.
  • Mantener una temperatura de confort: no realizar subidas fuertes de temperatura y mantener una temperatura óptima durante todo el día.
  • Programa el encendido: es mejor programar la calefacción una hora antes de que el usuario llegue a casa que mantenerla encendida a baja temperatura todo el día.
  • No calentar habitaciones vacías
  • Cambia la caldera por una de bajo consumo: en caso de disponer de caldera asegurarse de que sea una de bajo consumo. Existen ayudas para la sustitución de las calderas.
  • No cubrir los radiadores
  • Apagar la calefacción al salir de casa y por la noche: siempre que sea posible y no es situaciones de frío extremo.
  • Revisar el aislamiento
  • Revisar la caldera: para asegurar su buen funcionamiento.

Autor

Jaime Arbona Jaime Arbona Palancar es experto en el mercado de la electricidad y de los comparadores online.

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