¿Qué es el impuesto al sol?

¿Qué es el impuesto al sol?

El impuesto al sol es la tasa que tienen que abonar los titulares de los contratos de autoconsumo eléctrico. Este se estipuló en el año 2015 mediante un Real Decreto y establece el pago de un impuesto por la red eléctrica general y su mantenimiento a los clientes que utilizan placas fotovoltaicas para generar su propia energía.


¿Qué es la energía fotovoltaica?

La energía fotovoltaica es la que utiliza la radiación solar como fuente para producir electricidad. Esta es una de las energías renovables con más potencial en España, ya que la ubicación territorial y las condiciones climáticas mediterráneas permiten que se pueda disfrutar de un alto número de horas de sol durante todo el año.

En 2015, la energía fotovoltaica cubrió el 4% de la demanda energética europea. Los países en los que ha tenido una mayor penetración útil son Italia, Grecia y Alemania, siendo Italia el país en el que hay más consumo de este tipo de energía, el 8% del total de su demanda eléctrica.

¿Qué es el autoconsumo eléctrico?

El autoconsumo eléctrico es la generación de electricidad para consumo propio, ya sea en el ámbito doméstico o empresarial. Para disfrutar del autoconsumo es preciso realizar la instalación apropiada en el inmueble, que permitirá generar electricidad. En este caso, al tratarse de energía fotovoltaica, será necesario hacer una instalación de producción fotovoltaica.

Según la ley 24/2013 del Sector Eléctrico, el autoconsumo eléctrico se define como el consumo de energía eléctrica proveniente de instalaciones de generación conectadas en el interior de una red de un consumidor o a través de una línea directa de energía eléctrica asociadas a un consumidor.

Hacer la instalación de producción fotovoltaica consiste en colocar las famosas placas solares en los lugares del inmueble en los que recaen más horas de sol; habitualmente, esta instalación se realiza en los tejados. Estas placas captarán los rayos solares y los convertirán en energía gracias a los elementos de los que están formadas.

El autoconsumo eléctrico permite que cada usuario genere su propia electricidad y la consuma cuando le sea necesario. En España, este autoconsumo implica la firma de un contrato con una comercializadora eléctrica para, en caso de no disponer de la energía que genera la instalación propia del inmueble, poder utilizar la electricidad que circula por la red de suministro general.

Además, con esta conexión, el excedente de energía que produce el usuario también puede volcarse a la red eléctrica, de forma que no se desperdicie la energía generada.

¿Quién regula el autoconsumo eléctrico?

El autoconsumo eléctrico está regulado por el Real Decreto de Autoconsumo RD 900/2015. Esta normativa regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las dos modalidades posibles de autoconsumo eléctrico. En el marco de la directiva europea 2009/28CE, son muchos los expertos que creen que este Real Decreto no facilita la resolución de los trámites administrativos necesarios para ejercer el autoconsumo eléctrico.

Además, se critica que pone muchas trabas para ello, eludiendo la directriz europea de fomentar y favorecer el uso de las energías renovables.

La falta de incentivos estatales para el autoconsumo eléctrico por producción fotovoltaica ha hecho que España haya pasado del segundo puesto en el ranking europeo de instalaciones fotovoltaicas a estar fuera de la lista de los 10 países más proclives a este tipo de energía.

La regulación española del autoconsumo ha sufrido diversos cambios en los últimos años en los sucesivos cambios de Gobierno y de Ministros. La normativa depende del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, por el que han pasado diversos nombres a lo largo de esta década.

Actualmente, uno de los puntos más polémicos es el del conocido como 'impuesto al sol', un gravamen que contempla el pago a las compañías eléctricas por el mantenimiento y distribución de la energía.

¿Qué es el impuesto al sol?

El 'impuesto al sol' hace referencia a los llamados 'peajes de respaldo' que la Administración prevé para cubrir los costes de distribución y mantenimiento de la red eléctrica general. En realidad, esta tasa se crea para anular la deuda del Gobierno con los productores de energía solar, que excedía con creces las previsiones y ponía en una posición económica bastante incómoda a las instituciones.

La normativa de los peajes de respaldo consiste en el abono del impuesto correspondiente más el compromiso por parte de los autoconsumidores de volcar su excedente de energía a la red gratuitamente. Esto es, todo lo que ellos no utilicen, será regalado a la red general, sin recibir nada a cambio. El cargo del impuesto al sol se aplica sobre dos términos:

  1. Cargo por la potencia: si la potencia de la instalación es de más de 100kW o si se tienen instaladas baterías de acumulación para conservar el excedente de energía producida
  2. Cargo por la energía: tanto por la producida como por la autoconsumida. Es la diferencia entre toda la energía producida y el excedente volcado a la red general.

¿Quién debe pagar el impuesto al sol?

El impuesto al sol debe ser abonado por aquellos consumidores que tengan instalado en su vivienda o inmueble un sistema de producción fotovoltaica. No obstante, hay determinados productores de energía de autoconsumo que están exentos de pagar este impuesto:

  • Instalaciones con menos de 10kW de potencia
  • Instalaciones ubicadas en Canarias, Ceuta y Melilla
  • Instalaciones de cogeneración y frenado de trenes

Además, las instalaciones ubicadas en el archipiélago balear también disfrutarán de una reducción en este cargo.

¿Cuánto cuesta instalar paneles solares en casa?

El precio de la instalación de producción fotovoltaica dependerá de diversos factores como el tamaño de la vivienda, la potencia eléctrica que necesite, su ubicación y el tipo de elementos de los que cuente la instalación.

El coste de los paneles solares como tal se calcula habitualmente en términos de coste por vatio (W). El precio promedio por W en 2016 era de 1'2€, por lo que el precio de un panel de 275W ronda los 330€. Este precio disfruta de una bajada prácticamente continua desde hace décadas, en mayor o menor medida.

Y es que su principal componente, el silicio, es uno de los elementos químicos más abundantes en la Tierra. Las posibilidades de extracción de este mineral hacen que las placas solares hayan reducido tanto su precio.

Generalmente, para calcular el precio total de la instalación se toma como referencia los kW de potencia eléctrica necesarios para dar servicio al inmueble. El coste por cada kW de potencia se sitúa alrededor de los 1.200€. Así, para una potencia normalizada de 4'6kW, el coste sería de unos 5.500€.

La buena noticia es que, pese a la regulación, existen determinadas ayudas y subvenciones por Comunidades Autónomas que sufragan en torno al 35% de la instalación de los paneles solares. De esta forma, el coste de la instalación se reduce considerablemente, incentivando el consumo de energías renovables, limpias para el medio ambiente.

Autor

Jaime Arbona Jaime Arbona Palancar es experto en el mercado de la electricidad y de los comparadores online.

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