¿Qué es el Impuesto sobre la Electricidad?

El Impuesto sobre la Electricidad se encuentra dentro de los impuestos especiales de fabricación, al igual que el tabaco o la gasolina. Dentro de la factura de la luz encontramos varios conceptos de facturación, entre los cuales se encuentra este gravamen establecido por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo.


Conceptos de la factura

La factura de la luz es el comprobante que todo consumidor recibe de su compañía energética, donde se detalla no solo el importe que tiene que pagar por la energía consumida sino también el gasto que ha realizado, los conceptos que tiene contratados y todos los detalles relacionados con el contrato firmado con la comercializadora. Por esta razón, los principales componentes de un recibo eléctrico son los siguientes:

  1. Término de potencia: cantidad de kilovatios (kW) que se tienen contratados en la vivienda.
  2. Término de consumo: kilovatios hora (kWh) consumidos durante el periodo de facturación.
  3. Alquiler de equipos de medida: importe mensual que se paga en caso de no disponer de un contador en propiedad.
  4. Impuesto sobre la Electricidad: Impuesto especial de fabricación que grava sobre los dos conceptos fundamentales de la factura y que son la potencia junto con el consumo.
  5. IVA: impuesto sobre el valor añadido, éste se aplica sobre la suma de todos los conceptos que conforman la factura eléctrica.

Estos son los principales conceptos que aparecen en la factura de la luz presentada por la compañía, pero también se pueden agregar otros como los servicios de mantenimientos contratados para revisar y reparar la instalación eléctrica, en el caso de que se averíe y se necesite asistencia urgente por parte de la comercializadora.

Aspectos característicos de este impuesto

El impuesto sobre la electricidad se aplica con el fin de garantizar un consumo responsable de los recursos limitados que ofrece el medio natural y unas condiciones medioambientales que protejan la salud de las personas. La ley 38/1992 es la que establece estas tasas sobre la potencia y el consumo a todas las viviendas que tengan dado de alta un suministro de electricidad, independientemente de si se realiza consumo o no. Este impuesto tiene como fin recaudar el importe correspondiente al antiguo recargo en concepto de "coste específico asignado a la minería del carbón".

  • Es un impuesto de fabricación pero grava también el término de consumo. En otros ejemplos, como pueda ser el de la gasolina, el consumidor solo paga el porcentaje aplicado al número de litros con los que se haya llenado el depósito.
  • Otro detalle a tener en cuenta es que el 21% de IVA se aplica sobre el total de la factura. Esto implica que se grava el término de potencia, el término de consumo, el coste del alquiler de equipos de medida y también el propio impuesto eléctrico.

Teniendo en cuenta estos dos aspectos, el porcentaje dedicado a este impuesto es de 5,113% aplicándose en el término de potencia y en el de consumo. Aunque inicialmente fue creado para ayudar al sector minero, a día de hoy se utiliza dentro de los fondos públicos, y va destinado para sectores como la sanidad o la educación.

¿Quiénes tienen que pagar este impuesto?

El Impuesto sobre la Electricidad deben pagarlo todas aquellas personas que tengan contratado un suministro de luz, independientemente de si realizan o no consumo de electricidad dentro de la vivienda.

Autor

Jaime Arbona Jaime Arbona Palancar es experto en el mercado de la electricidad y de los comparadores online.

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