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¿Calefacción eléctrica o de gas natural? Ventajas y Desventajas

¿Cuál es la mejor calefacción?

La calefacción es uno de los sistemas que más consumo efectúa en una vivienda. Por ello, el usuario debe sopesar los distintos tipos de calefacción presentes en el mercado y buscar aquel que mejor se ajuste a sus necesidades.



Mejor calefacción: ¿eléctrica o de gas natural?

En la actualidad, el sistema de calefacción más demandado en los hogares españoles (36.8%) es el de gas natural. La calefacción eléctrica, por su parte, es la segunda más habitual en España, y es que un 19.5% de españoles cuentan con ella en su vivienda.

Ambos sistemas de calefacción son los más demandados en el territorio nacional, pero cada uno de ellos cuenta con sus propias ventajas y desventajas. Estas pueden hacer que el usuario se decante por uno u otro en función de sus necesidades.

Ventajas y desventajas calefacción eléctrica y de gas
Sistema Ventajas Desventajas
Calefacción gas natural
  • Alta eficiencia
  • Energía limpia y segura
  • Precio económico
  • Precio de la instalación elevado
  • Necesita mantenimiento
  • El gas natural no llega a todas las zonas
Calefacción eléctrica
  • Instalación económica
  • No requiere mantenimiento
  • Energía limpia y segura
  • Precio elevado del suministro (kWh de luz)
  • Posible aumento de potencia eléctrica

La calefacción más económica es la de gas natural, ya que aunque su instalación conlleve un coste elevado, el precio del kWh de gas es más económico y se ha mantenido estable durante los últimos años.

¿Cuál es la calefacción más barata?

La mejor energía para la calefacción es el gas natural, tanto por su eficiencia energética como por su precio. Se trata de una energía ininsterrumpible, cómoda y limpia que no requiere de depósitos o bombonas.

El principal inconveniente del gas natural es que no está disponible en todo el país. Actualmente, se está trabajando para ampliar la red gasista con el fin de que el gas natural llegue al mayor número de usuarios posible.

Existen distintas alternativas a las que el cliente se puede acoger para contar con sistema de calefacción en su vivienda.

  • Alternativas a la calefacción de gas natural:
  • Calefacción eléctrica
  • Calefacción de butano
  • Calefacción de propano
  • Calefacción de gasoil

Calefacción de gas natural

Como se ha señalado anteriormente, la calefacción de gas natural es una de las más demandadas en los hogares españoles. Su principal aliciente es el precio, dado que es la energía más económica del mercado, y además, presenta otras ventajas:

  • Uso instantáneo y sin interrupción
  • No requiere espacio de mantenimiento
  • Seguridad (se realizan revisiones periódicas)
  • Fácil instalación

Este tipo de calefacción está pensado para viviendas con demandas constantes situadas en zonas con clima frío. Para poder contar con este tipo de calefacción, el usuario debe tener contratado el suministro de gas natural en su inmueble. En el caso de que no contara con tal suministro, tendría que solicitar el alta de gas a la distribuidora de su zona y abonar el coste correspondiente.

La instalación de la calefacción de gas conlleva una importante inversión inicial, y es que el precio medio es de aproximadamente 3.000€. El coste depende de distintos elementos como:
  • Instalación Receptora Individual (IRI), elemento necesario para contar con suministro de gas en la vivienda
  • Alta de gas
  • Instalación caldera de gas
  • Instalación de sistema de radiadores, depende de las dimensiones de la vivienda

¿Cómo funciona la calefacción de gas natural?

La instalación del sistema de calefacción de gas consta de una caldera de gas que lleva el agua caliente a través de distintas tuberías hasta los diferentes radiadores repartidos por las distintas estancias del inmueble.

La caldera de gas es el elemento principal de este sistema de calefacción. Esta debe ser de condensación, así lo obliga el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE). La caldera debe ser instalada por un técnico autorizado y será revisada cada dos años.

Los radiadores son otros de los elementos clave, ya que son los aparatos que emiten el calor generado. Normalmente, se suelen instalar radiadores de agua cuyo funcionamiento es muy sencillo.

Funcionamiento calefacción de gas

Como se puede apreciar en la imagen, la caldera emite agua caliente que circula por un circuito cerrado en el interior de los distintos radiadores.

Calderas de gas

La caldera de gas permite al usuario disfrutar de agua caliente sanitaria en su inmueble y de agua caliente, necesaria para hacer funcionar el circuito de calefacción. Así, la caldera es un elemento indispensable para poder contar con calefacción de gas y debe ser eficiente para reducir el importe de la factura de gas.

Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE) y la normativa europea de emisión de gases invernaderos, las calderas de condensación son obligatorias en las instalaciones de gas natural, ya que su rendimiento es mucho más eficiente y emite menos CO2 y menos óxido de nitrógeno.

El rendimiento de una caldera de condensación puede ser superior al 100% debido a su forma de reutilizar el combustible. Su precio oscila entre los 600 y los 2.000€ dependiendo de la marca y modelo.

Una vez instalada la caldera, el instalador autorizado debe emitir un certificado de instalación de gas con el que se puede probar que cumple con los parámetros de seguridad señalados en el RITE. Este certificado tiene un coste aproximado de 120€.

¿Qué son los radiadores de agua?

Los radiadores comunmente instalados en el sistema de calefacción de gas natural son los de agua. El funcionamiento de los radiadores de agua es sencillo, y es que se calientan a causa del contacto con el agua caliente que circula por un circuito cerrado.

Se diferencian dos tipos de instalaciones de radiadores de agua:

 Instalación en paralelo o bitubo:

La instalación en paralelo se basa en un circuito cerrado de agua que sale de la caldera hacia los radiadores. Estos tienen dos llaves, una por la que entra el agua caliente (normalmente en la parte superior) y otra por la que sale el agua fría (parte inferior del radiador).

El agua caliente circula por el radiador, calentándolo en su totalidad y el agua fría vuelve de nuevo a la caldera.

 Instalación en serie o monotubo:

A diferencia de la anterior, con esta instalación, el agua caliente y el agua fría entran y salen por la misma llave. Para que el radiador se caliente en su totalidad, el agua caliente debe subir hasta la parte más alta del radiador y hacer el recorrido inverso para dar salida al agua fría.

Otra de las características de la instalación en serie es que se divide en distintos circuitos que llegan a un número determinado de radiadores. Cada circuito no puede llegar a más de 3 radiadores, y es que hay que tener en cuenta que el agua pierde temperatura conforme va avanzando por el circuito.

Se recomienda instalar los radiadores justo debajo de las ventanas y, si es posible, que tengan las mismas dimensiones que estas.

Calefacción eléctrica: instalación y precio

La calefacción eléctrica es el segundo sistema más demandado por los usuarios. Se trata de la mejor opción para aquellas viviendas de pequeñas dimensiones donde el clima es templado o cálido.

La calefacción eléctrica no conlleva una instalación costosa, y es que teniendo contratado el suministro de luz, el usuario solo tendrá que comprar la cantidad de radiadores eléctricos que quiera incorporar en su vivienda.

Los usuarios cuentan con varios tipos de calefacción eléctrica, pudiendo instalar el que mejor se adapte a sus necesidades y consumo.

  • Tipos de calefacción eléctrica:
  • Radiador de aceite: es uno de los sistemás más antiguos. El radiador desprende calor a través del calentamiento de un aceite térmico
  • Bombas de calor: mantiene caliente los espacios donde está instalada. No permite repartir el calor de manera homogénea por la vivienda
  • Acumuladores de calor: almacenan el calor producido liberándolo posteriormente
  • Suelos radiantes: a través de una instalación de una red de tuberías que transportan el agua caliente bajo el suelo de la vivienda. Es uno de los sistemas más modernos y desprende calor de manera uniforme por toda la superficie

La calefacción eléctrica es una solución energética bastante cara en comparación con otras energías, tan solo sería rentable para aquellos clientes que cuenten con una tarifa con discriminación horaria.

¿Qué son los acumuladores de calor?

Los acumuladores de calor suelen utilizarse en los sistemas de calefacción eléctrica. Como su propio nombre indica, acumulan calor, normalmente en las horas valle (es imprescindible contar con una tarifa con discriminación horaria) para poder 'descargarlo' durante el día.

Mientras la carga se realiza en horas valle (22:00-12:00h en invierno y 23:00-13:00h en verano), la descarga del calor se produce durante las 24 horas del día.

No es posible mantener la carga de calor de distintos días, ya que, aunque sea en poca cantidad, siempre sale calor del acumulador.

Alternativas a la calefacción de gas natural

A día de hoy, el suministro de gas natural no llega a todas las zonas del territorio peninsular. En todas aquellas zonas, los usuarios tienen varias opciones:

Calefacción de butano

La calefacción de butano está pensada para zonas templadas donde las temperaturas no bajen de los 0 grados, ya que esta es su temperatura de congelación. El gas butano es más económico que otras fuentes de energía como la electricidad y está pensado para uso doméstico.

Normalmente, el aparato portátil tradicional usado como calefacción es la estufa de butano. Esta calienta el espacio gracias a la bombona de butano que lleva incorporada. La bombona de butano es de 12.5kg y debe ser sustituida siempre que se termine su contenido.

Estufa de gas butano
Ventajas Desventajas
  • Consumo más económico que la electricidad
  • Mayor potencia térmica
  • Coste elevado
  • Cambio de bombona (cada vez que se termine, tendrá que ser cambiada por una nueva)

La calefacción de butano también puede darse mediante radiadores, pero para ello es necesario contar con una caldera mixta de gas butano.

Calefacción de propano

Otra de las alternativas al gas natural es el gas propano. Se trata de un gas licuado del petróleo caracterizado por su eficiencia energética. Se utiliza para el agua caliente sanitaria y la calefacción.

Su gran ventaja es que se encuentra disponible en todo el territorio gracias a sus vías de distribución:

  1. Propano envasado: bombonas de 11 y 35kg
  2. Propano a granel: depósito individual para la vivienda
  3. Propano canalizado: depósito compartido comunmente utilizado en urbanizaciones

Para la calefacción se utiliza el propano canalizado, a granel o bombonas de 35kg, ya que las de 11kg son muy pequeñas.

El propano se utiliza tanto en el ámbito doméstico como en el profesional y es más económico que el gas butano o la electricidad. Entre sus ventajas no solo destaca la eficiencia energética, sino que se trata de una energía:

  • Con un alto poder calorífico
  • Con margen de negociación en el precio: el cliente tiene la opción de negociar el precio y las condiciones de contratación en el caso del propano a granel
  • Limpia: es una de las energías que menos contamina del mercado

La diferencia entre el propano y el butano es que el primero resiste climas extremos con temperaturas de hasta -44 grados.

Calefacción de gasoil

El consumidor también puede optar por la calefacción de gasoil, un hidrocarburo que deriva del petróleo. Concretamente, debe ser el gasóleo C, destinado a generar calor. Se diferencia del gasóleo A y C en su composición, ya que incorpora aceites específicos para la caldera.

Será necesario contar con una caldera de gasoil para poder contar con la calefacción de este suministro. La instalación deberá llevarla a cabo un instalador autorizado según la normativa del RITE.

Para poder disponer de una caldera de gasoil, será necesario que la vivienda cuente con un depósito de gasóleo. Este podrá ser aéreo (si no supera los 1.000 metros) o subterráneo y se rellena de manera periódica.

El precio del gasóleo C varía en función de la comunidad autónoma y del día en que nos encontremos. Actualmente, cada vez está más en desuso por contar con más inconvenientes que ventajas:

  • Precio muy alto: ha experimentado un aumento constante en los últimos años
  • Muy contaminante: es la energía que más contamina del mercado
  • Nivel de eficiencia muy bajo

Actualmente, se ofrecen ayudas a todos aquellos consumidores que deseen cambiar la instalación de gasoil por la de otra energía menos contaminante.

 

¿Qué es la calefacción central?

La calefacción central es aquella que cuenta con una instalación comunitaria. De manera general, está presente en comunidades de vecinos y se caracteriza por compartir la instalación, contando con una única caldera para todos los propietarios.

El gasto del mantenimiento de la caldera y radiadores y el consumo realizado se divide entre todos los vecinos, por lo que puede resultar más económico. Sin embargo, la principal desventaja es que la calefacción se activará en las horas estipuladas por la comunidad, por lo que puede producirse cierto derroche energético.

¿Qué es un termostato?

Los sistemas de calefacción pueden contar con un termostato. Se trata de un sistema de control que ayuda al uso eficiente de la misma, ya que activará el sistema de calefacción cuando la temperatura de la vivienda baje de ciertos grados y lo desactivará cuando se supere la temperatura marcada por el usuario.

Gracias al termostato, el consumo puede ser menor, y es que solo se consumirá energía cuando sea estrictamente necesario. El más preciso es el termostato digital que, además, pueden ser programable.

¿Cómo ahorrar en calefacción?

La mejor manera de ahorrar es elegir la energía adecuada para cada consumidor y buscar la mejor tarifa a la hora de contratarla, pero aún así hay una serie de trucos que los clientes pueden adaptar modificando ligeramente sus hábitos de consumo y les permitirán ahorrar en la factura.

  • Consejos para ahorrar en calefacción:
  • Extraer aire de los radiadores: se recomienda purgar los radiadores al menos una vez al año
  • Mantener una temperatura ideal de calefacción: mantener una temperatura óptima durante todo el día.
  • Programar el encendido: es mejor programar la calefacción una hora antes de que el usuario llegue a casa que mantenerla encendida a baja temperatura todo el día.
  • No calentar habitaciones vacías
  • Cambiar la caldera por una de baja consumo
  • No cubrir los radiadores
  • Apagar la calefacción al salir de casa y durante las horas nocturnas
  • Revisar aislamiento de la vivienda
  • Revisar la caldera para asegurar su buen funcionamiento
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